El año 2025 concluyó con un balance muy positivo para los mercados financieros y con resultados muy sólidos para nuestras carteras, a pesar de un contexto marcado por una elevada incertidumbre geopolítica, ajustes en la política monetaria y episodios recurrentes de tensión comercial.
El ejercicio estuvo claramente dividido en dos etapas. La primera mitad del año estuvo dominada por la volatilidad, las tensiones arancelarias y un entorno político incierto. En contraste, el segundo semestre vino acompañado de una progresiva recuperación y consolidación de los mercados, apoyada en la moderación de la inflación, las bajadas de tipos en Estados Unidos y el impulso estructural de la inteligencia artificial.
