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Semana de recuperación para las bolsas, ayudadas por el optimismo sobre el Brexit, por un enfriamiento en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que podría terminar en un nuevo encuentro entre los principales mandatarios de ambos países, por la subida del precio del petróleo y por el optimismo de Mario Draghi sobre la economía europea en la rueda de prensa después de la reunión de política monetaria. Todo ello ha favorecido subidas generalizadas por encima del 1% y del 2%. En cuanto a la renta fija, se han producido subidas en la rentabilidad de países como Estados Unidos o Alemania, pero bajadas en otros como Italia, dando como resultado en los índices europeos un efecto neutro, tanto en los de gobierno como en los de crédito. Por último, en el mercado de divisas, el BCE impulsó la cotización del euro que se revalorizó frente a las principales monedas salvo la libra, que se beneficia del avance en la posibilidad de un acuerdo sobre el Brexit.

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Una semana más, las bolsas cierran con números rojos, situándose los índices europeos en zona de mínimos anuales. Estamos en un escenario en el que las caídas no se están produciendo por algo concreto, sino por una serie de factores, dominados por la geopolítica y por algo de inercia. Francia y Japón vuelven a ponerse en negativo en lo que va de año. En renta fija, sube la rentabilidad de la deuda pública de Estados Unidos y Alemania, mientras que se recupera en los periféricos de la mano de Italia, aunque su bono a diez años no ha podido bajar del 3% de rentabilidad. En cuanto a la deuda corporativa, la renta fija privada se deja llevar por el mal momento del mercado y pierde posiciones. Por último, en el mercado de divisas el euro se resiente de la debilidad europea y cede frente a las principales monedas. Con el dólar, por ejemplo, se deja un 0,43%.

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Agosto ha sido un mes desastroso para las bolsas europeas, que se han visto influenciadas por la guerra comercial de Trump contra el mundo y por las sucesivas situaciones de crisis que han sufrido países como Turquía, Argentina o Italia y la falta de acuerdo en el Brexit. Al final, los principales índices del viejo continente han registrado caídas de entre el 1,90% y el 8,76%. Sin embargo, el resultado ha sido radicalmente distinto en otras zonas como Japón, donde el Nikkei subía y volvía a ponerse en positivo en lo que va de año, y especialmente en Estados Unidos, donde de la mano del buen momento de la tecnología y el acuerdo entre Estados Unidos y Méjico, el S&P 500 y el Nasdaq han vuelto a marcar máximos históricos. En renta fija se reducía la rentabilidad de la deuda pública en Estados Unidos y en Alemania, en este caso al servir como refugio, mientras que subía en los periféricos. Por su parte, la deuda corporativa apenas ha tenido movimientos significativos.

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Semana negativa para la mayoría de las bolsas mundiales, librándose prácticamente solo las norteamericanas y, además, a última hora de la mano de la recuperación del Nasdaq vía Apple. La guerra comercial de Trump está principalmente detrás de las caídas en los índices asiáticos y europeos. Muchos de ellos han vuelto de nuevo a los números rojos en lo que va de año.

En cuanto a la renta fija, bastante volatilidad, aunque finalmente no ha habido mucho movimiento en la deuda de gobierno, si bien han predominado las subidas en la rentabilidad soberana, mientras que en la deuda corporativa se produjo una ligera recuperación.

Por último, el mercado de divisas ha venido marcado por la debilidad de la libra y el euro y la fortaleza del dólar, el franco suizo y las monedas asiáticas.

Para la semana que empieza, disminuye la importancia de los datos macroeconómicos, pero destacan el índice de tendencias de la Conference Board de julio en Estados Unidos, la balanza comercial y la producción industrial de junio en Alemania, la producción industrial de junio en España, la balanza comercial de julio en China, la balanza por cuenta corriente de junio en Japón, el índice de precios de producción de julio en Estados Unidos, el IPC y los precios de producción de julio en China, la producción industrial de junio en Francia, el IPC de julio en Estados Unidos y el PIB del segundo trimestre del año en Japón y Reino Unido.

En otro orden de cosas lo más significativo sigue siendo la publicación de resultados corporativos trimestrales, que vuelve a cobrar fuerza en Estados Unidos.

Semana bastante positiva para los índices europeos, que se están beneficiando de la buena presentación de resultados corporativos y, sobre todo, de la esperanzadora reunión entre Trump y Junker, en la que se ha rebajado la tensión en la guerra comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea. Además, la rueda de prensa de Mario Draghi después de la reunión del BCE confirma las informaciones anteriores y deja caer que no habrá subida de tipos mientras dure el mandato del italiano. En Estados Unidos, las caídas cercanas al 20% de dos grandes tecnológicas (Facebook y Twitter) ha empañado el mercado haciendo caer al Nasdaq y reduciendo las ganancias del resto de índices. En renta fija, subida generalizada de la rentabilidad de la deuda de gobierno y de los precios de la deuda corporativa tras reducirse los spreads de crédito. Por último, en el mercado de divisas, el euro y el yuan pierden posiciones de manera significativa.

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Semana en la que han predominado las subidas bursátiles de la mano de las tranquilizadoras palabras del presidente de la FED sobre la fortaleza de la economía estadounidense y el impacto positivo que pueden tener las bajadas de impuestos de Trump en los próximos años. Además, en lo que llevamos de presentación de resultados, están dominando claramente las compañías que presentan mejor de lo esperado. Sin embargo, de nuevo vuelve Trump a sembrar la incertidumbre, con el anuncio de una nueva ronda de aranceles para China y desafortunadas declaraciones contra China, la Unión Europea y el propio Powell.

En renta fija, semana negativa, con subidas en la rentabilidad de la deuda pública y caídas en la deuda corporativa tras seguir subiendo los diferenciales de crédito.

Una vez que han entrado en vigor aranceles entre Estados Unidos y China, la guerra comercial se puede volver a recrudecer, con los americanos buscando nuevos productos chinos a los que imponer tasas, mientras que el gigante asiático, con menores importaciones norteamericanas, busca otro tipo de medidas como represalia. Además, tras la cumbre de la OTAN y la visita de Trump a Reino Unido, se ha vuelto a enrarecer la relación entre Europa y Estados Unidos. A pesar de ello los mercados bursátiles terminaron al alza, ayudados por los buenos datos macro de inflación y empleo estadounidenses.

El pasado viernes entraban en vigor los aranceles que mutuamente se habían puesto Estados Unidos y China. Sin embargo, y dado que la tensión en la guerra comercial entre «Trump y el mundo» se ha suavizado, las bolsas han aprovechado para comenzar con fuerza julio con subidas por encima del 1% e incluso del 2%.

En Estados Unidos, el dato de empleo podría presagiar que tal vez la FED solo sube una vez más los tipos en lo que queda de año.

En renta fija se han producido ligeros descensos en la rentabilidad de la deuda americana y alemana, pero significativas subidas en la de los países periféricos, mientras que la deuda corporativa recuperaba la tendencia alcista.

Los números rojos han empañado una vez más los índices bursátiles tras una semana del tipo «montaña rusa» que se ha movido principalmente por temas políticos, predominando la guerra comercial de Trump frente a otros países y empresas americanas que decidan fabricar fuera, aunque se han visto atemperados por la decisión de permitir invertir a China en tecnológicas con restricciones o por el acuerdo de mínimos de inmigración en la Unión Europea. Se cierra así un trimestre negativo para la mayoría de las bolsas, con descensos superiores al 3% e incluso al 4%.

En renta fija, la deuda de gobierno ha vuelto a servir de refugio y baja su rentabilidad, mientras que los bonos corporativos vuelven a sufrir después de un significativo aumento de los diferenciales de crédito. Por último, en el mercado de divisas el euro se sigue recuperando y se revaloriza frente a las principales monedas.

Tras la recuperación de las anteriores sesiones, sobre todo de la mano de los discursos de los bancos centrales, los mercados bursátiles han vuelto a registrar importantes caídas de la mano de la tensión comercial de Estados Unidos con China y, en menor medida, con Europa y sus actuales socios del NAFTA. Curiosamente, han resultado más perjudicadas las bolsas europeas y asiáticas que las norteamericanas, con el Nasdaq marcando nuevos máximos históricos, aunque el Dow Jones ha registrado ocho sesiones consecutivas de pérdidas.

En renta fija se han producido bajadas en la rentabilidad de los principales países, como Estados Unidos o Alemania, al funcionar como refugio frente a la renta variable, mientras que subían en los periféricos. La deuda corporativa, por su parte, continúa con el movimiento alcista. En cuanto al mercado de divisas, el euro ha comenzado a recuperarse frente a monedas como el dólar, la libra o el yuan.