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Semana en la que el mercado de renta variable ha terminado en positivo en Europa, pero sin fuerza alguna y con la mayoría de los días los índices yendo de más a menos. Lo más significativo ha sido la reunión del BCE, en la que ha desaparecido la coletilla de que la compra de activos se alargaría si fuese necesario, dando a entender que la subida de tipos llegará antes o después, pero que se avisará con tiempo. En Estados Unidos, el temor a los aranceles de Trump ha propiciado caídas en las bolsas por encima del punto porcentual. En renta fija, cae la rentabilidad de la deuda pública. Especialmente significativo ha sido el caso alemán, ya que el descenso ha sido el mayor en una semana en los últimos siete meses. Por último, el euro sigue débil y cede terreno frente a las principales divisas, siendo especialmente significativo frente a la libra (-0,78%).

La semana bursátil no pintaba nada bien después de las caídas acumuladas, del resultado de las elecciones italianas y de los «aranceles Trump» que ya estaban tomando cuerpo. Sin embargo, las compras poco a poco se iban imponiendo, acelerándose a finales de semana tras la reunión del BCE y tras el buen dato de empleo en Estados Unidos. Finalmente, la mayoría de los índices terminaron con subidas superiores al 2,5% e incluso al 3,5%. En renta fija no ha habido muchas novedades, con los índices casi planos, si bien vuelve a subir la rentabilidad de la deuda pública estadounidense y se ha registrado un aumento en los diferenciales de crédito. En el mercado de divisas el euro no tuvo movimientos significativos, aunque cedió ligeramente frente al dólar y a la libra.

Las comparecencias de Jerome Powel ante el Congreso y el Senado de EE. UU. fueron los protagonistas de la semana pasada. El presidente de la Reserva Federal daba una visión optimista sobre la economia y la inflacción del país, con la continuación de la estrategia de reducción de liquidez y ajustes de tipos. Esto enfriaba de nuevo a los mercados, borrando prácticamente las subidas de la semana pasada y volviendo a incrementar los Índices de volatilidad. Por otro lado, Trump anunciaba la imposición de aranceles a la importación de China de acero y la posibilidad de exterdese a otros paises y a otros productos provocó nerviosismo en los mercados. En Europa, por otro lado, las confianzas empeoraban por segundo mes consecutivos, aunque se mantenian en niveles muy altos.

Por primera vez en las últimas semanas las bolsas no se han comportado de la misma forma y hemos visto cierres mixtos, tanto diarios como semanales, influyendo más las noticias micro y macro de los índices que los movimientos del mercado. Así, en Estados Unidos, a pesar de la volatilidad, vuelve la confianza tras corroborar distintos miembros de la FED que no se va a acelerar el ritmo de subidas de tipos, mientras que los beneficios por acción suben al ritmo más alto de los últimos siete años. En España, por su parte, el Ibex cierra en negativo tras malas noticias y bajadas de recomendación sobre Inditex. En renta fija baja la rentabilidad de la deuda en Estados Unidos y Alemania, y sube en los periféricos, mientras que la deuda corporativa se recupera. Por último, en el mercado de divisas el euro sigue débil, y en esta ocasión también frente al dólar, moneda con la que cae un 0,93%.

La sobreventa que había afectado a las bolsas en las últimas sesiones ha propiciado que se haya producido un importante rebote en los índices, especialmente en los norteamericanos, de la mano sobre todo de los buenos datos micro de las compañías que presentan resultados. El elevado dato de inflación, por encima de lo esperado, que podía dejar entrever un mayor número de subidas de tipos este año, finalmente no ha sido impedimento para las subidas en las bolsas. En renta fija, subidas en la rentabilidad de la deuda pública americana y bajadas en la europea, pero todo debido al impulso del viernes. La deuda corporativa se recupera después de que se reduzcan los diferenciales de crédito. Por último, el euro continúa débil, aunque más débil está el dólar, moneda con la que se revalorizó un 1,30% semanal.

La semana pasada volvía a estar marcada por la volatilidad, que superaba los niveles no vistos desde 2010, llegando a tocar el nivel 50,3%. Por lo tanto, se convertía en otra pésima semana para la bolsa, siendo la peor desde el Brexit y con todos los índices cayendo por encima de un -5%. No obstante, varios miembros de la FED hacían llegar mensajes de calma, argumentando que nada había cambiado tras el cambio del presidente y que esta corrección era algo normal en el mercado.

Importante caída en las bolsas, sobre todo el jueves y el viernes, que en algunos casos se ha llevado por delante todas las ganancias de 2018. Especialmente significativa fue la del viernes, que vino de la mano de un buen dato de empleo en Estados Unidos, donde la subida de los ingresos por hora alertaba de una posible subida de la inflación, que podría implicar una subida de tipos más rápida de lo esperado, colocando a la renta fija más atractiva frente a la renta variable. La renta fija también ha sido protagonista negativa de la semana, con aumentos de la rentabilidad en la deuda pública, especialmente en Estados Unidos y Alemania, y aumentos en los diferenciales de crédito. Por último, el euro ha vuelto a mostrar fortaleza frente a las principales divisas, si bien el viernes recuperó algo el dólar, que había marcado su peor dato con el euro desde octubre de 2014.

En una semana que comenzó bien por la modificación al alza del FMI de sus previsiones de crecimiento mundial, se fue perdiendo fuelle hasta llegar al jueves a la rueda de prensa de Draghi después de la reunión de política económica del BCE. En ella, a pesar de no producirse cambio alguno, se apreció poca determinación en sus palabras para frenar el alza del euro. Como resultado, caídas en las bolsas (especialmente en Alemania, por el peso de la compañías exportadoras, aunque alguna como la española aprovechó el efecto positivo en la banca para revalorizarse), subida en la rentabilidad de los bonos soberanos (sobre todo el alemán) y del euro frente al dólar, que pasó del 1,26 aunque finalmente se relajó el tema por las declaraciones de Trump en Davos, en las que contradecía al secretario del Tesoro y aseguraba que quería un dólar fuerte. Por último, la bolsa norteamericana seguía en máximos y se revalorizaba por encima del 2%.

A pesar de que ha vuelto la volatilidad, esta semana se ha saldado con incrementos en la mayoría de los índices, aunque hay que destacar que está aumentado el volumen negociado. Las subidas han sido importantes en el caso alemán (por el impacto de las compañías de consumo una vez que se ha desbloqueado la formación de gobierno) y en el Eurostoxx 50 y, como de costumbre, en EE. UU., que vuelve a marcar máximos de la mano de la publicación del libro beige de la FED. En renta fija, continúa al alza la rentabilidad de la deuda pública en norteamericana, mientras que en Europa disminuye ligeramente en Alemania y más significativamente en los periféricos. A destacar que el diferencial español con el diez años alemán ha vuelto a niveles de 2010. La deuda corporativa, por su parte, sube precios por la disminución de los diferenciales de crédito. Por último, el euro pierde fuerza frente a las monedas europeas y asiáticas, pero sube casi un 0,20% respecto al dólar.

Las bolsas mantienen los avances generalizados, no exentos de volatilidad, sin que de momento parezca que haya freno a la euforia de este año. Destacan las subidas en los mercados periféricos y en Estados Unidos, donde los buenos datos macroeconómicos y las previsiones de que continúe bajando el desempleo, han completado una semana con en la que los índices han marcado cuatro nuevos máximos. La excepción ha sido Alemania, que terminaba en negativo tras no alcanzarse el acuerdo de Gobierno hasta el viernes a última hora. En renta fija, nueva subida de la rentabilidad de la deuda pública a ambos lados del Atlántico y caídas en los precios de los bonos corporativos. Por último, el protagonista ha sido el euro, que de nuevo ha vuelto a subir tras conocerse las actas del BCE (habrá cambios en la política) y por el acuerdo de Gobierno en Alemania. Frente al dólar se revalorizaba un 1,42%.