La bolsa parece estar más pendiente de la invasión de Ucrania, de las barbaridades que pueda hacer Putin y, sobre todo, de la posibilidad de un acuerdo paz y del apoyo que puedan prestar los bancos centrales que de otras cuestiones importantes, como puede ser la elevada inflación, que en marzo vuelve a batir récords de décadas y la evolución del precio de los bonos, que puede avisar de una recesión. Por eso, no es de extrañar que marzo no haya sido un mal mes bursátil.
Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea.
